Trabajar desde casa es genial, pero eso no significa que te puedes quedar en pijama y que le vas a dedicar tiempo a las tareas sólo cuando tengas ganas de hacerlo.  Llegar a ser realmente productiva es otra historia…

Antes de comenzar a profundizar en el tema de este post, tengo que felicitarte si finalmente te decidiste a crear tu blog,  ser dueña de tu tiempo y hacer lo que te apasiona, eso ya es un gran paso.

Pero ya te debes haber dado cuenta a estas alturas de que una cosa es simplemente trabajar por cuenta propia, y otra muy diferente es alcanzar un nivel  de rendimiento óptimo al realizar las actividades.

Me atrevo a decir que todas las que tomamos este fabuloso camino del blogging pasamos por ese a veces intrincado camino (no tiene por qué serlo) de descubrir cuál es el punto ideal para que nuestra dedicación dé los resultados deseados.

No te asustes, existen varios tips que se pueden aplicar para trabajar desde los espacios que tú escojas y ser súper productiva, sin nadie que te mande ni te supervise y sin tener que ir a una oficina ni dar explicaciones (esto último sonó excelente, es justamente por eso que yo trabajo desde casa).

Vamos entonces a entrar en detalle con algunos consejos que te ayudarán a mejorar tu productividad de manera exponencial.

Crea hábitos y delimita el horario de trabajo


La organización y la planificación son fundamentales para tener éxito en la gestión del trabajo desde casa y por lo tanto ser más productiva.  Aplicar las siguientes recomendaciones te hará ir mejorando notablemente.

Planifica tus tareas diarias

Hacer una lista de tareas, apoyarte con agendas, calendarios o planners realmente es de gran ayuda a la hora de medir tu trabajo y cumplir con lo que tienes pendiente. 

Crea un espacio en tu dispositivo para guardar toda la información referente a las tareas en las que estás trabajando, organízala por cliente, por proyecto, por fecha, por categoría o bajo cualquier otro criterio que te permita ubicar rápidamente los archivos que necesitas.

Fija hora de inicio y fin

Cada quien tiene sus ratos de mayor productividad. Unos se concentran más por las noches, otros al amanecer, tú te conoces mejor que nadie y escogerás el momento adecuado tomando en cuenta también tu ritmo de vida.  Lo importante es que tengas claro que debes marcar el comienzo de la jornada y el cierre para darle espacio también a la familia, los amigos y atender otras responsabilidades que tengas como hacer compras y distraerte.

Toma pausas o descansos

Debes determinar cuánto tiempo dedicarás a tu trabajo diariamente y luego de eso, dividir la jornada en bloques que te permitan hacer breves descansos, estirar el cuerpo y despejar la mente para que cuando regreses estés fresca como una lechuga y tu creatividad continúe al 100% 

En mi caso por ejemplo, normalmente me dedico 30 minutos a redactar, me levanto por 5 minutos, aprovecho de tomar algo, acariciar a mi mascota o revisar el teléfono por si tengo algún mensaje o llamada importante (sin quedarme pegada a él), cuando regreso le doy un vistazo a lo que ya he hecho y a veces como por arte de magia mejoro algunas frases, corrijo uno que otro detalle e inclusive me llegan nuevas ideas para agregar al contenido. 

Sin embargo hay momentos en que sencillamente la musa se escapa y no hay manera de encontrarla, es ahí donde puedes jugar un poco con el ya no tan estricto horario de trabajo, salir a la cafetería más cercana y tomar aire fresco aparte de un café para regresar recargada con las pilas a millón. Total, no tienes jefe que te vaya  llamar la atención por eso.

De igual manera, aprovecha cuando tienes una buena racha de inspiración y no la dejes  ir, toma el impulso y exprime las ideas hasta que estés satisfecha. Probablemente en algunos momentos te mantendrás haciendo tareas durante más tiempo del que tenías previsto, pero date un premio luego con un buen descanso.

Ten tu espacio de trabajo


Es importante contar con un espacio cómodo y agradable para pasar rato dedicada a lo que debes hacer.  La iluminación es clave, además puedes incorporar elementos adicionales que ayuden a concentrarte como la música y el color de las paredes; estar lejos de ruidos molestos y gente alrededor que pueda interrumpirte.

No desestimes contar con mobiliario que garantice mantener la postura adecuada de tu cuerpo, si te tumbas en la cama por largos períodos de tiempo con tu dispositivo electrónico ten por seguro que algo que ganarás es un dolor de cuello, espalda o algo por el estilo.

Ver:

Evita las distracciones para ser más productiva


Separa las tareas del hogar de las del trabajo, no es conveniente que estés trabajando en tu blog mientras piensas qué hace falta en la despensa o que  tienes que sacar la ropa de la lavadora. 

Otro distractor implacable es estar pendiente del teléfono, es imperativo alejarte de las redes sociales durante un buen rato, las notificaciones de Facebook o Instagram por ejemplo, serán como una gota que te taladra el cerebro cada vez que suenan, es imposible no querer revisar.

Algo ultra importante para ser más productiva es que en caso de que permanezcan otras personas en casa, enseñarles a que respeten tu tiempo de trabajo, hacerles entender que aunque estás ahí no quiere decir que estás desocupada y aclarar que no te encuentras disponible.

En fin, encontrar el equilibrio exacto entre tantas variables para lograr elevar la productividad a los niveles que deseas trabajando desde casa, se basa primordialmente en organización, planificación y constancia. Es totalmente posible, ve por ello.